Embarazo: una alimentación saludable reduce el riesgo de complicaciones antes y durante

Una dieta equilibrada y el cuidado de la alimentación es un consejo general para todos. Pero en el caso del embarazo, es casi una obligación. No sólo para que las mujeres cuiden de su salud durante estos meses, sino también de su peso. Una dieta adecuada también proporciona al feto los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo.

Esto no es sólo una recomendación. Hay estudios científicos que demuestran la importancia de comer bien durante el embarazo. Por ejemplo, un estudio realizado por investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud y publicado en el American Journal of Clinical Nutrition demostró que una dieta saludable al principio del embarazo puede reducir el riesgo de complicaciones comunes del mismo.

Evaluación dietética

Para llegar a esta conclusión, se seleccionaron varias mujeres embarazadas y se evaluaron tres tipos de medidas de dieta saludable. El resultado fue que las que obtuvieron una mayor puntuación tenían un menor riesgo de diabetes gestacional, trastornos de la presión arterial en el embarazo y parto prematuro.

Los investigadores analizaron los datos recogidos como parte del Estudio de Crecimiento Fetal del NICHD. En este estudio, casi 2.000 mujeres completaron cuestionarios sobre su dieta durante las semanas 8 a 13 del embarazo, pidiéndoles que estimaran los alimentos que habían consumido durante los tres meses anteriores.

En las semanas 16 a 22 y 24 a 29, las mujeres informaron de las comidas realizadas 24 horas antes. Estas respuestas se evaluaron utilizando tres medidas de alimentación saludable: el Índice de Alimentación Saludable Alternativa (AHEI), la Dieta Mediterránea Alternativa (AMED) y los Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión (DASH).

Estas medidas valoran positivamente el consumo de frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos y legumbres y “penalizan” el consumo de carne roja y alimentos procesados.

A mayor puntuación, menor riesgo

A partir de este análisis, los investigadores descubrieron que una dieta saludable con una puntuación alta en estos indicadores se asocia a un menor riesgo de diabetes gestacional, hipertensión, preeclampsia y parto prematuro. Se practica una dieta saludable desde aproximadamente la concepción hasta el segundo trimestre.

Por ejemplo, las mujeres con puntuaciones altas de AHEI entre las semanas 16 y 22 tenían un riesgo de diabetes gestacional un 32% menor que las mujeres con puntuaciones bajas de AHEI.

Las mujeres con puntuaciones DASH más altas entre las semanas 8 y 12 y entre las semanas 16 y 22 tenían un 19% menos de riesgo de sufrir trastornos de hipertensión relacionados con el embarazo.

Una puntuación alta de AMED a las 24-29 semanas o una puntuación alta de DASH a las 24-29 semanas se asoció con un riesgo 50% menor de parto prematuro.

De hecho, no existe una dieta específica para las mujeres embarazadas. Tu dieta debe incluir todo tipo de alimentos en una cantidad equilibrada y moderada para que no ganes más peso del necesario. Lo ideal es seguir la dieta mediterránea y la pirámide alimentaria, tomando cantidades suficientes de proteínas, hidratos de carbono, hierro, calcio, ácido fólico, vitaminas y fibra y limitando las grasas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *