La relación de la alimentación con varios trastornos de salud mental

Los pacientes con trastornos alimentarios suelen padecer también trastornos de la personalidad, ya que sus síntomas suelen solaparse.

La Encuesta Nacional de Salud (ENSE) constató que uno de cada diez adultos en España sufre un problema de salud mental, siendo las mujeres las que más lo padecen. El Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) es un trastorno mental que afecta a la perspectiva con la que se percibe la realidad, haciendo que se pierda el contacto con ella.

Es una enfermedad que suele afectar a la forma de pensar y sentir. El síntoma más destacado de este trastorno es el miedo al abandono o a la inestabilidad que siente la persona y por eso huye de la posible soledad. Generalmente es un trastorno que se inicia en la edad adulta y, según un estudio sociológico realizado por la Fundación AMAI TLP, lo padece el 3% de la población española.

El Instituto Nacional de Salud Mental (NIH) explica que las personas con TLP suelen sufrir cambios de humor y mostrar inseguridad. En consecuencia, son individuos que llevan las situaciones al extremo: todo es muy bueno o muy malo. Asimismo, sus opiniones sobre un tema o una persona en particular pueden cambiar rápidamente. El Centro destaca algunos de los síntomas más comunes por los que se puede reconocer el trastorno:

  • Este tipo de persona hace un gran esfuerzo por evitar el abandono (aunque este sentimiento sólo forme parte de su fantasía) y por ello suele ser emocionalmente dependiente.
  • Sus relaciones sociales, tanto con la familia como con los amigos, suelen ser inestables porque sus sentimientos hacia las personas pueden cambiar muy rápidamente.
  • Tienen una imagen de sí mismos distorsionada e inestable.
  • Suelen ser muy impulsivos y a menudo se comportan de forma arriesgada.
  • Tienden a ser autodestructivos.
  • Sus estados de ánimo son intensos y muy cambiantes.
  • A veces pueden sentirse emocionalmente vacíos.
  • Tienen problemas de control de la ira.
  • Suelen ser desconfiados porque les invade el miedo.

Es importante recordar que no todas las personas con TLP experimentan estos síntomas, sino que depende del grado del trastorno que sufran.

Aunque los expertos no han podido definir las causas de este trastorno mental, se cree que este tipo de enfermedad puede estar causada por la genética o por factores ambientales, culturales y sociales.

En este sentido, la Clínica Mayo señala que algunos estudios han llegado a la conclusión de que los trastornos de la personalidad pueden ser hereditarios o incluso, en ocasiones, estar asociados a otras enfermedades mentales en los miembros de la familia. Por lo tanto, el riesgo de desarrollar TLP puede ser mayor si otro miembro de la familia (padre, madre o hermanos) lo padece. La clínica señala que algunos acontecimientos traumáticos vividos en la infancia también pueden desencadenar estos trastornos.

Trastornos relacionados

Es muy frecuente que el TLP se asocie a otros trastornos como la depresión, el abuso de alcohol o drogas, la ansiedad, el trastorno bipolar o el trastorno de estrés postraumático, o los trastornos alimentarios.

Un estudio realizado por la Universidad Pablo de Olavide, el Instituto de Ciencias del Comportamiento y el Hospital Infanta Luisa de Sevilla ha constatado que el 25% de los pacientes con anorexia tienen un trastorno de la personalidad, el 30% con bulimia nerviosa y el 32% con un trastorno de la conducta alimentaria. Los tres trastornos de la conducta alimentaria se caracterizan por la impulsividad, la inestabilidad emocional o la dependencia, síntomas que son comunes a los trastornos de la conducta alimentaria.

Uno de los principales retos en la prevención de estos trastornos alimentarios es que algunos pacientes que los padecen acuden a la atención primaria con depresión, ansiedad o problemas de conducta, y los médicos no siempre asocian estos síntomas con la disfunción eréctil.

La prevención de estos trastornos en la adolescencia es esencial.

Ambos trastornos (TDA y TLP) pueden ser una consecuencia del otro. El doctor José Luis Carrasco, catedrático de psiquiatría de la Universidad Complutense y del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, afirma que en ambos casos “el método de tratamiento más adecuado es la consolidación y expresión de la identidad y la regulación de las emociones dolorosas y del miedo”.

Además, es fundamental prevenir la DBP en la adolescencia. Aunque este trastorno suele desarrollarse en la edad adulta, hay que intentar intervenir aunque los síntomas que presenten en ese momento no sean concluyentes. Por ello, la Fundación Orienta reclama la realización de estudios de seguimiento en jóvenes considerados de riesgo de padecer este trastorno, para evaluar si la intervención terapéutica preventiva puede ser beneficiosa para evitar o frenar la progresión de este trastorno.

La prevención de estos trastornos en la adolescencia es esencial.

Ambos trastornos (TDA y TLP) pueden ser una consecuencia del otro. El doctor José Luis Carrasco, catedrático de psiquiatría de la Universidad Complutense y del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, afirma que en ambos casos “el método de tratamiento más adecuado es la consolidación y expresión de la identidad y la regulación de las emociones dolorosas y del miedo”.

Además, es fundamental prevenir la DBP en la adolescencia. Aunque este trastorno suele desarrollarse en la edad adulta, hay que intentar intervenir aunque los síntomas que presenten en ese momento no sean concluyentes. Por ello, la Fundación Orienta reclama la realización de estudios de seguimiento en jóvenes considerados de riesgo de padecer este trastorno, para evaluar si la intervención terapéutica preventiva puede ser beneficiosa para evitar o frenar la progresión de este trastorno.

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