El Tribunal Supremo avala el derecho de los funcionarios a una pensión extraordinaria de incapacidad por los accidentes 'in itinere'

El Tribunal Supremo estimó así los recursos de los dos funcionarios contra dos sentencias anteriores de la Audiencia Nacional que les habían denegado la pensión extraordinaria por considerar que las lesiones no se habían producido en el lugar y momento del trabajo.

En el caso del funcionario de prisiones, el accidente se produjo cuando, el 14 de octubre de 2010, se trasladó desde su domicilio al centro penitenciario de Daroca (Zaragoza) para hacerse cargo del servicio asignado al turno de tarde.

La Dirección General de Costes de Personal y Pensiones Públicas negó que el accidente se hubiera producido en el ejercicio de sus funciones, lo que fue confirmado por el Tribunal Económico Administrativo Central.

La guardia civil, por su parte, sufrió un accidente de tráfico el 11 de junio de 2014 cuando se dirigía desde su residencia habitual a su destino en la Comandancia de la Guardia Civil de Tarragona.

El Ministerio de Defensa la declaró inválida permanente por falta de aptitud psicofísica y dictaminó que no estaba relacionada con el servicio. El Tribunal Supremo Nacional confirmó esta decisión.

El Tribunal Supremo anula ahora las decisiones judiciales y administrativas tomadas en ambos casos y establece como doctrina que “una incapacidad permanente para el servicio resultante de un accidente de automóvil sufrido por un empleado del gobierno mientras viaja hacia o desde su empleo puede ser considerada una incapacidad relacionada con el servicio” a efectos de recibir una pensión de emergencia bajo el sistema de jubilación.

Las sentencias, de las que son autores los magistrados Celsa Pico y Pablo Lucas, explican que las normas que regulan el régimen general del Mutualismo Administrativo y las normas que administra Muface remiten al régimen general de la Seguridad Social para determinar qué casos serán considerados como lesión del servicio o como consecuencia del mismo.

El Tribunal Supremo señala, por tanto, que la legislación de la Seguridad Social incluye expresamente en el ámbito de los accidentes de trabajo aquellos que se producen en el trayecto entre el lugar de residencia y el lugar de trabajo en ambos sentidos.

El Tribunal Supremo entiende, por tanto, que esta calificación de lesión “in itinere” como accidente de trabajo no altera el artículo 47.2 del Texto Refundido de la Ley de Pensiones del Estado, que establece “la prestación, salvo prueba en contrario, si la incapacidad permanente o la muerte del funcionario se produjeron en el lugar y momento del trabajo”.

El Alto Tribunal recuerda que, según la jurisprudencia de la Sala de lo Social, para que un accidente sea calificado como “in itinere” deben concurrir simultáneamente una serie de circunstancias: Que el motivo principal y directo del viaje sea el trabajo; que se produzca en el itinerario habitual y ordinario que se debe seguir para ir del domicilio al lugar de trabajo o viceversa; que el accidente se produzca dentro de un período razonable de tiempo normalmente empleado en el viaje y no se vea alterado por desviaciones o cambios temporales provocados por razones de interés especial; y que el viaje se realice en medios de transporte ordinarios.

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