Una nueva tecnología detectará el covid en 20 minutos para prevenir brotes

La detección del coronavirus en espacios confinados será posible y sólo llevará 20 minutos. El Centro Tecnológico ITENE, perteneciente a la red de Institutos Tecnológicos de la Comunidad Valenciana (Redit), ha desarrollado este nuevo dispositivo portátil para “prevenir epidemias”. Además, también ha desarrollado recubrimientos con actividad viricida que repelen la presencia de metaloides en las superficies.

La propuesta forma parte del programa ViriSens, cuya investigación se puso en marcha el pasado mes de octubre y ha concluido este mes de junio. Así, el centro tecnológico valenciano ha conseguido desarrollar esta herramienta basada en un biosensor que puede “capturar” estas pequeñas partículas del entorno de la enfermedad en tiempo real y pasarlas a una solución líquida para su posterior análisis.

“Es importante detectar la presencia de un virus en un periodo corto de tiempo, y este mecanismo acelera considerablemente el proceso”, explica a Europa Press Pedro Javier Rodríguez Cantó, líder del proyecto y experto de ITENE en diseño funcional de nanomateriales y biosensores. También dijo que esta tecnología podría ser muy útil en entornos hospitalarios cerrados, en la industria o en el transporte público, donde la probabilidad de infección aumenta.

El dispositivo ya se ha probado en espacios confinados, como el hospital Universitario La Fe de Valencia, y permitiría llevar a cabo medidas de desinfección acordes con los conocimientos científicos. La tecnología comenzó a desarrollarse como una “solución avanzada” para la detección de patógenos graves, pero a medida que avanzaba la pandemia, se centró más en los metaloides, explicó Rodríguez Cantó. Se necesitan soluciones tecnológicas de alerta temprana para prevenir nuevos brotes.

En cuanto a los recubrimientos virucidas, el grupo de investigación ha desarrollado algunos para envases de plástico y celulosa. Tienen una eficacia del 98% contra el SARS-CoV-2 en el laboratorio. Los datos sugieren que llevarlos a escala industrial evitaría la propagación del coronavirus por contacto con superficies u objetos contaminados.

Aunque el proyecto se centra en el metaloide, Rodríguez asegura que es “transversal” y que la tecnología puede utilizarse contra otros patógenos, hongos o bacterias, ofreciendo mayor seguridad en las cadenas de producción.

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